
La cocina en papillote, tradicionalmente realizada al horno, ha encontrado una adaptación muy práctica y rápida en el microondas. Esta técnica, que consiste en cocinar los alimentos dentro de un envoltorio hermético, conserva toda la humedad y los sabores originales, resultando en platos saludables y deliciosos. Es ideal para personas con poco tiempo que buscan una opción culinaria saludable y sencilla.
El microondas, a pesar de las ideas preconcebidas, es perfecto para esta preparación, siempre y cuando se sigan algunas pautas y se seleccionen los tipos de pescado adecuados. No todos los pescados responden igual a esta forma de cocción, y elegir el correcto marcará la diferencia entre una comida exitosa y una decepción. La clave está en su textura y contenido de grasa.
Pescados blancos: la opción más segura
Los pescados blancos, como la merluza, el bacalao, el lenguado o el rape, son la elección más popular y segura para cocinar en papillote en el microondas. Su carne es delicada y se cocina rápidamente, evitando que se seque o se vuelva gomosa. La textura final es suave y tierna, ideal para este tipo de preparación.
La baja cantidad de grasa en estos pescados facilita su cocción uniforme en el microondas, ya que no se acumula aceite en el interior del papillote. Esto asegura una cocción más saludable y evita que el pescado quede demasiado aceitoso. Además, estos pescados absorben muy bien los sabores de las hierbas, especias y verduras que se añadan al papillote.
Es importante recordar que la cocción en microondas es muy rápida, por lo que es crucial no sobrecocinar el pescado blanco. Un tiempo excesivo puede convertirlo en una masa seca e insípida. El punto de cocción perfecto se consigue cuando la carne se desmenuza fácilmente con un tenedor.
Pescados azules: con moderación y atención
Los pescados azules, como el salmón, la caballa, el atún o las sardinas, también pueden cocinarse en papillote en el microondas, pero requieren un poco más de atención. Su mayor contenido de grasa puede hacer que la cocción sea menos uniforme, y existe un mayor riesgo de que el papillote se rompa por la presión del vapor.
A pesar de ello, el sabor intenso y las propiedades nutritivas de los pescados azules los convierten en una opción interesante. Para evitar problemas, es recomendable utilizar una cantidad moderada de pescado y añadir un chorrito de zumo de limón o vinagre, lo que ayudará a que la grasa se emulsiona y se distribuya mejor.
Es fundamental vigilar de cerca el proceso de cocción, ya que estos pescados tienden a cocinarse más rápido que los blancos. Un control preciso del tiempo evitará que queden secos o con un sabor demasiado fuerte.
El grosor del pescado: un factor crucial
El grosor del pescado es un factor determinante para lograr una cocción uniforme en el microondas. Los filetes muy finos se cocerán demasiado rápido y se secarán, mientras que los filetes muy gruesos pueden quedar crudos por dentro. Lo ideal es optar por filetes de un grosor medio, de aproximadamente 2-3 centímetros.
Si se utilizan filetes más gruesos, se puede optar por hacerles unos cortes superficiales para facilitar la penetración del calor. Estos cortes también permitirán que los aromas y sabores de la marinada se infundidan mejor en la carne del pescado.
Además, es importante colocar el pescado en el centro del papillote, asegurándose de que quede completamente cubierto por el envoltorio. Esto ayudará a retener la humedad y a garantizar una cocción equilibrada.
Los acompañamientos ideales para el papillote

Los acompañamientos jugarán un papel crucial en el sabor final del plato. Vegetales como las judías verdes, la zanahoria, el calabacín o los pimientos aportan color, textura y nutrientes. Las hierbas aromáticas, como el perejil, el cilantro, el eneldo o el tomillo, realzan el sabor del pescado.
Se pueden añadir rodajas de limón, unas aceitunas, unos tomates cherry o un poco de cebolla en juliana para dar un toque extra de sabor y frescura. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra ayudará a que los sabores se mezclen y se potencien mutuamente.
Es recomendable utilizar verduras que requieran un tiempo de cocción similar al del pescado para que estén en su punto justo al final de la preparación. Una correcta combinación de ingredientes creará un plato completo y delicioso.
El material del papillote: papel o film
En cuanto al material del papillote, se pueden utilizar tanto papel de horno como film transparente apto para microondas. El papel de horno es una opción más ecológica, pero el film transparente permite ver el proceso de cocción y asegura un mayor sellado, evitando que se escape el vapor.
El film transparente debe ser resistente al calor y estar diseñado específicamente para su uso en el microondas. Es importante asegurarse de que el envoltorio esté bien cerrado, pero sin estirarlo demasiado, para evitar que se rompa durante la cocción. Algunas personas incluso utilizan bolsas para congelar reutilizables aptas para microondas, una opción sostenible.
Independientemente del material que se elija, es fundamental perforar el envoltorio con un tenedor o un cuchillo para permitir que el vapor se escape y evitar que el papillote explote. Esta simple precaución garantizará una cocción segura y sin incidentes.
Conclusión
Cocinar pescado en papillote en el microondas es una técnica sencilla, rápida y saludable que permite disfrutar de platos deliciosos sin complicaciones. La elección del tipo de pescado, el grosor del filete y los acompañamientos son factores clave para lograr un resultado óptimo. Experimenta con diferentes combinaciones de sabores y descubre tus propias recetas favoritas.
En definitiva, el microondas puede ser un aliado perfecto en la cocina, especialmente para aquellos que buscan soluciones prácticas y nutritivas para el día a día. Con un poco de práctica y atención a los detalles, podrás disfrutar de un pescado en papillote jugoso, sabroso y lleno de vitalidad en cuestión de minutos.