
Cocinar pescado puede parecer intimidante para algunos, pero con el microondas, el proceso se simplifica enormemente. La rapidez y la conveniencia son los principales atractivos de esta técnica, permitiendo disfrutar de una comida saludable en cuestión de minutos. Olvídate de precalentar el horno o pasar horas frente a la estufa.
El microondas es una herramienta fantástica para cocinar pescado, especialmente cuando el tiempo es limitado. Es ideal para filetes delgados y cortes más pequeños, aunque se puede adaptar a piezas más grandes con algunos consejos. Aprender a dominarlo abre un mundo de posibilidades para una alimentación rápida y nutritiva.
¿Cuánto tiempo general se necesita?
El tiempo de cocción varía enormemente dependiendo del tipo de pescado y su grosor. Como regla general, considera aproximadamente 4-6 minutos por cada 250 gramos de pescado. Sin embargo, esta es solo una estimación, y es crucial verificar la cocción con un tenedor. Un pescado perfectamente cocinado se deshará fácilmente.
La potencia del microondas también juega un papel crucial. Un microondas de mayor potencia acortará los tiempos de cocción, mientras que uno de menor potencia los alargará. Asegúrate de conocer la potencia de tu electrodoméstico y ajusta los tiempos en consecuencia. La mayoría están entre 600 y 1200 vatios.
Es importante recordar que el pescado continúa cocinándose por el «calor residual» después de retirar del microondas. Por lo tanto, es mejor retirar el pescado ligeramente antes de que se haya cocinado por completo para evitar que quede seco o gomoso.
Factores que influyen en el tiempo de cocción
El tipo de pescado es determinante. Las especies magras, como el bacalao o la merluza, se cocinan más rápidamente que las grasas, como el salmón o el atún. La grasa ayuda a mantener la humedad, pero requiere más tiempo para calentar completamente.
El grosor del filete también afecta significativamente el tiempo. Un filete delgado se cocinará en cuestión de minutos, mientras que uno más grueso puede necesitar hasta 8-10 minutos. Lo ideal es optar por filetes de grosor uniforme para asegurar una cocción homogénea.
Además, si el pescado está congelado, el tiempo de cocción aumentará considerablemente. Asegúrate de descongelar el pescado completamente antes de cocinarlo en el microondas para obtener mejores resultados.
Preparación para cocinar pescado en microondas

La preparación adecuada es clave para un resultado óptimo. Comienza sazonando el pescado con sal, pimienta y tus especias favoritas. Puedes añadir un poco de jugo de limón o hierbas frescas para realzar el sabor.
Coloca el pescado en un plato apto para microondas y cúbrelo con una envoltura de plástico perforada o una tapa apta para microondas. Esto ayuda a retener la humedad y a cocinar el pescado de manera más uniforme. La envoltura también evita salpicaduras dentro del microondas.
Para evitar que el pescado se seque, puedes agregar una cucharada de agua o caldo de pescado en el plato antes de cubrirlo. El vapor generado durante la cocción ayudará a mantener el pescado jugoso.
Consejos para evitar el sobrecocinado
El sobrecocinado es el error más común al cocinar pescado en microondas. Presta atención a las señales visuales: el pescado estará opaco y se deshará fácilmente con un tenedor. La textura es fundamental.
Utiliza un termómetro de cocina para asegurarte de que el pescado haya alcanzado una temperatura interna de 63°C. Esta es la temperatura segura para consumir pescado y evita el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
Si sospechas que el pescado está sobrecocinado, no lo consumas. Es mejor desecharlo y preparar una nueva porción.
Conclusión
Cocinar pescado en microondas es una solución increíblemente práctica para aquellos con poco tiempo. Si sigues las pautas adecuadas, puedes disfrutar de una comida nutritiva y sabrosa en cuestión de minutos. Experimenta con diferentes especias y salsas para personalizar tus platos.
Con un poco de práctica, dominar el arte de cocinar pescado en el microondas se convertirá en una habilidad valiosa en tu repertorio culinario. Es una forma fantástica de incorporar más pescado a tu dieta de una manera fácil y conveniente.